Moquegua celebra declaración del Sarawja como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Moquegua celebra declaración del Sarawja como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.
Moquegua, Perú la región de Moquegua se encuentra en un acontecimiento histórico: la danza ancestral Sarawja, símbolo de identidad y tradición de los pueblos altoandinos, es reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Celebrando un hito cultural, la danza y música ancestral del Sarawja, expresión viva de las comunidades de Carumas, Cuchumbaya y San Cristóbal–Calacoa, fue reconocida oficialmente por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este logro internacional es el reflejo de un trabajo articulado entre portadores culturales, comunidad y diversas instituciones, reafirmando el compromiso por preservar nuestras raíces y fortalecer la identidad cultural del país.

El Sarawja, expresión artística que combina música, canto y danza, tiene raíces que se remontan a tiempos prehispánicos y se ha transmitido de generación en generación como parte esencial de la vida comunitaria. Esta manifestación cultural se caracteriza por sus melodías interpretadas con guitarras y charangos, vestimenta colorida adornada con sombreros y flores, y movimientos que evocan la unión y la reciprocidad, valores fundamentales en la cosmovisión andina.

La declaración por la UNESCO no solo reafirma la riqueza cultural del Perú, sino que también impulsa la preservación de esta tradición frente a los desafíos de la globalización. Autoridades regionales y portadores de la tradición han trabajado arduamente en la documentación y salvaguarda del Sarawja, garantizando que las futuras generaciones continúen celebrando esta danza que fortalece la identidad moqueguana. Hoy en día el Sarawja trasciende fronteras y representa el espíritu, tradición y sabiduría de nuestro pueblo”, así fue reconocida en Lima, en el marco de la exposición nacional “Ruraq Maki, Hecho a Mano”.

“El Sarawja es una danza; es un lenguaje de hermandad y resistencia cultural”, destacó el comité de salvaguardia durante la ceremonia preparatoria. La oficialización de este reconocimiento lleva un hito para la cultura viva del Perú y posicionando a Moquegua en el mapa mundial como cuna de patrimonio intangible.